Joomla 3.2 Template by Justhost Complaints

Acogimiento Familiar


¿Qué es el acogimiento familiar?

Es una medida de protección a la infancia que acuerda la autoridad pública competente, cuando los niños no deben o no pueden permanecer temporalmente con su propia familia, proporcionándoles un nuevo entorno familiar estable que supone la plena integración del niño o niña en la vida de la familia que lo acoge, la cual se compromete a tenerlos consigo, alimentarlos, educarlos y salvaguardar sus derechos, proporcionándoles una formación integral como personas.

Es una medida de apoyo temporal, que prevé el retorno del niño a su familia y por tanto, siempre que sea posible, se intentará potenciar los contactos entre el niño acogido y su familia biológica.

 


 

Modalidades de acogimiento en familia ajena

El acogimiento en familia ajena no implica necesariamente que el menor rompa las relaciones con sus padres biológicos y familia extensa. Generalmente, los menores suelen tener contacto a través de visitas programadas tanto con los padres biológicos como con otros miembros de su familia, en función de las características y posibilidades de cada caso, con la finalidad de que se mantengan los lazos afectivos entre padres e hijos.

El acogimiento en familia ajena es la alternativa al acogimiento residencial, cuando la propia familia del menor, incluida la familia extensa, no puede o no es conveniente que se haga cargo del menor.

 

Según el tipo de intervención, la finalidad y temporalidad pueden distinguirse tres modalidades:

Acogimiento simple: es de carácter transitorio, ya que se prevé la vuelta del menor a su propia familia una vez que se resuelven las condiciones que han dado lugar a la separación provisional, o bien en tanto se adopta una medida de protección que revista un carácter más estable. 

Acogimiento permanente: es aquel tipo de acogimiento en el que razonablemente se estima o se prevé que no es posible o no es deseable el retorno del menor a su entorno familiar, a medio o largo plazo, ni la adopción.

Acogimiento preadoptivo: como su propio nombre indica es aquel que tiene como finalidad la adopción. Es necesario que el menor tenga una situación jurídica adecuada para su adopción y que los acogedores cumplan todos los requisitos para ello. El acogimiento preadoptivo puede utilizarse con dos objetivos: durante la tramitación judicial de la adopción cuando ésta se eleva al juez de forma inmediata a la entrega del menor o, en determinados supuestos cuando es preciso asegurarse del éxito de la medida antes de presentar al juez la demanda de adopción.

Acogimiento profesionalizado: es aquel tipo de acogimiento en elque al menos un miembro de la familia acogedora actúa con carácter profesionalizado, consecuentemente retribuido, y acredita unaformación y capacitación adecuada (psicólogos, trabajadores sociales, pedagogos, etc.) que faciliteasumir el acogimiento de menores con necesidades especiales ymantiene la disponibilidad necesaria para la atención y cuidados de estos menores. Generalmenteel acogimiento profesionalizadose lleva a cabo con menoresque presentan una enfermedad grave, trastornos de conducta importantes, discapacidad física, sensorial o psíquica, menores que precisen un apoyo especial debido amalos tratos o abusos sexuales, etc.

Acogimiento especializado: es aquel destinado a ofrecer un ambiente familiar a menores que presentan necesidades especiales o ciertas particularidades que requieren una atención más especializada. Se trata de acoger a menores con enfermedades crónicas, discapacidad física, psíquica, sensorial, trastornos graves del comportamiento, etc.

Acogimiento de urgencia-diagnóstico: tiene la doble finalidad deofrecer una atención inmediata alos menores, evitando su institucionalización, y llevar a cabo un proceso de diagnóstico durante un tiempo que debe ser entre 3 y 6 meses. Se utiliza generalmente con menores de corta edad, y demanda la disponibilidad inmediata de la familia acogente para la incorporación del menor, la colaboración en el proceso de diagnóstico y una estrecha colaboracióncon el equipo de profesionales.

 

 


 

Derechos y deberes de los acogedores.

1. Los acogedores familiares tendrán derecho a:

a) Recibir información acerca de la naturaleza y efectos del acogimiento, así como preparación previa, seguimiento y apoyo técnico especializado durante y al término del mismo.

b) Ser oídos por la Entidad Pública antes de que ésta adopte cualquier resolución que afecte al menor, especialmente antes de modificar o suspender temporalmente el régimen de visitas con la familia de origen.

c) Ser informados de las medidas de protección relacionadas con el acogimiento que se adopten respecto al menor acogido, de las revisiones periódicas y a obtener información del expediente de protección del menor, a excepción de aquellas cuestiones relacionadas con el derecho a la intimidad de terceros y a la protección de datos.

d) Ser escuchados en los procesos de oposición a las medidas de protección y a la declaración de situación de desamparo del menor acogido. Ser parte procesal en los procesos de oposición relacionados con la medida de acogimiento familiar permanente con funciones de tutela que tenga formalizada.

e) Cooperar con la Entidad Pública en los planes de actuación y seguimiento establecidos para el acogimiento.

f) Disponer de la documentación identificativa, sanitaria y educativa del menor que acogen.

g) Ejercer todos los derechos inherentes a la guarda.

h) Ser respetados por el menor acogido.

i) Recabar el auxilio de la autoridad en el ejercicio de sus funciones.

j) Realizar viajes con el menor siempre que se informe a la Entidad Pública y no exista oposición de ésta.

k) Percibir la compensación económica u otro tipo de ayuda que se hubiera estipulado, en su caso.

l) Incluir al menor acogido en las mismas condiciones que los hijos biológicos o adoptados, a fin de hacer uso de derechos u obligaciones familiares durante el tiempo que el menor conviva con ellos.

m) Relacionarse con el menor al cesar el acogimiento, si la Entidad Pública entiende que conviniere a su interés superior y lo consintiere ella, la familia de origen y el menor si tiene suficiente madurez y, en todo caso, si es mayor de 12 años.

n) Ser protegidos sus datos personales respecto de la familia de origen, de acuerdo con la legislación vigente.

ñ) Formular formalmente quejas o sugerencias.

 

2. Los acogedores familiares tendrán los siguientes deberes:

a) Velar por el menor, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral en un entorno afectivo.

b) Oír al menor siempre antes de tomar decisiones que le afecten, si tuviere suficiente madurez y, en todo caso, si es mayor de 12 años, sin exclusión alguna por discapacidad, y a transmitir a la Entidad Pública las peticiones que éste pueda realizar dentro de sus capacidades.

c) Asegurar la plena participación del menor en la vida de familia.

d) Informar a la Entidad Pública de cualquier hecho de trascendencia en relación con el menor.

e) Respetar y facilitar las relaciones con la familia de origen del menor, en la medida de las posibilidades de los acogedores familiares, en el marco del régimen de visitas establecido a favor de aquella y la reintegración familiar, en su caso.

f) Colaborar activamente con las Entidades Públicas en el desarrollo de la intervención individualizada con el menor y seguimiento de la medida, observando las indicaciones y orientaciones de la misma.

g) Respetar la confidencialidad de los datos relativos a los antecedentes personales y familiares del menor.

h) Comunicar a la Entidad Publica cualquier cambio en la situación familiar relativo a los datos y circunstancias que se tomaron en consideración como base para el acogimiento.

i) Garantizar el derecho a la intimidad y a la identidad de los menores acogidos y el respeto a su propia imagen, así como velar por el cumplimiento de sus derechos fundamentales.

j) Participar en las acciones formativas que se propongan.

k) Colaborar en el tránsito de la medida de protección del menor a la reintegración a su entorno de origen.

 

 


 

Requisitos para ser familia de acogida

Lo más importante es tener la capacidad suficiente para cubrir las necesidades del niño, ofrecer estabilidad, cuidados, afecto y estimulación para su desarrollo integral, junto con una motivación adecuada y una perspectiva realista de lo que significa ser familia acogente. Además, los solicitantes deberán cumplir con los siguientes requisitos generales:

    • Ser mayor de edad.

    • Acceder de forma voluntaria a ser familia acogente.

    • Incorporarse a la formación y a la valoración.

    • Aportar la documentación requerida.

    • Tener disponibilidad para atender las necesidades del menor, cuidarlo, educarlo y procurarle una formación integral.

    • Disponer de recursos necesarios para poder asumir los gastos de manutención, educación y otros derivados del acogimiento familiar, al margen de la aportación económica mensual que desde la DGPMF se le asignará para el mismo.

    • Colaborar con los técnicos en la consecución de los objetivos trazados en el plan de intervención con el menor acogido.

    • Obtener una resolución de idoneidad de familia acogente por parte de la DGPMF del Gobierno de Canarias.

 

 


 

Pasos a seguir para convertirse en acogentes

    • Entrevista personal de las personas interesadas.

    • Formación y preparación para la acogida.

    • Formalización de la solicitud por escrito.

    • Entrevistas de evaluación psicosocial con los miembros de la unidad familiar y visita al domicilio.

    • Elaboración de un informe-propuesta por el equipo técnico de valoración de la DGPMF, sobre la idoneidad o no para el acogimiento.

    • Resolución de idoneidad por la DGPMF.

    • La familia pasará a formar parte del “Banco de Familias Acogentes de Menor No Determinado del Gobierno de Canarias”.


 

 

Localízanos

Contador de Visitas

Visitas Totales ( Visitas Hoy) 6967 (5)

Colabora con Nosotros